El peso económico de la UE y la necesidad de recuperar competitividad

El menguante peso de la UE en la economía mundial viene siendo motivo de preocupación para los gobiernos, empresas y ciudadanos europeos. La reflexión sobre el futuro de la UE suscitó informes de reconocidos expertos y propuestas para mejorar la competitividad de la economía, y una de ellas es el Reglamento sobre el Marco Jurídico Societario del Régimen 28 conocido como «EU Inc».

Ya no es ningún secreto que la UE se está quedando atrás en términos económicos. La cruda realidad indica que, aunque se mantiene entre las tres potencias económicas dominantes —con EE.UU. y China—, su peso relativo ha pasado, durante las últimas dos décadas, del 30 % a rondar el 15 %.

La UE necesita de manera urgente recuperar competitividad y cerrar la brecha de innovación con respecto a otras grandes economías. Aumentar la productividad para impulsar el crecimiento y garantizar el nivel de vida de los ciudadanos europeos y la sostenibilidad del modelo social europeo.

 

El “sueño americano” en el contexto europeo

Últimamente, ha reverdecido en la vieja Europa el sueño americano, eso de que cualquier persona, sin distinción de origen o condición, y a través del trabajo duro, puede alcanzar el éxito y la prosperidad económica. Tal idea nació como un ideal de los primeros colonos europeos llegados a Norteamérica en búsqueda de una vida mejor y oportunidades para prosperar.

Buena prueba de hasta que punto esta filosofía está arraigando en Europa se puede comprobar en unas recientes declaraciones públicas de Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía del Gobierno español, al reivindicar el «sueño americano a la española». Esta referencia, con ciertos tintes autobiográficos, a pesar de no ser tenida en consideración al pie de la letra, sí dejar entrever que en Europa ha calado la idea de que resultan imprescindibles mayores cotas de esfuerzo, trabajo, iniciativa e innovación.

 

Informes Letta y Draghi: diagnóstico y propuestas

La preocupación por la inacción de la economía de la UE dio lugar a un proceso de reflexión, materializado en los informes Letta (Much more than a market, de abril 2024) y Draghi (The future of European competitiveness, septiembre 2024). Ambos se centraron en diagnosticar los problemas de la UE en el ámbito económico y, en particular, de aquellos que enfrentan las empresas; así como en diseñar una estrategia general y plantar recomendaciones concretas.

Uno de los problemas constatados es la fragmentación normativa entre los Estados miembros —27 ordenamientos nacionales y 60 tipos de sociedades—, la cual obliga a las empresas a una carrera de obstáculos y a los correspondientes gastos, a pesar de operar en un mercado único.

Concluyen que es imprescindible un marco jurídico predecible y propicio para el crecimiento y la expansión de la empresa, especialmente las normas reguladoras de las sociedades mercantiles.

 

La EU Inc.: una nueva forma societaria en Europa

Surge así la EU Inc. como una nueva forma societaria que viene a ampliar la oferta de opciones existentes en los ordenamientos nacionales, pero no sustituyéndolos.

Con la entrada en vigor del reglamento, previsiblemente en el 2027, será obligada su introducción en la normativa societaria española, modificando normas como las del registro mercantil, notariado y tributarias.

La EU Inc. puede constituirse por personas físicas y jurídicas, no siendo los socios responsables de las obligaciones sociales y tendrá personalidad jurídica reconocida en todos los Estados miembros. Aunque esta forma societaria responde a las necesidades concretas de las start-up (empresas emergentes) y las scaleup (empresas de crecimiento acelerado) de base tecnológica, puede ser utilizada para cualquier empresa.

 

Principales características de la EU Inc.

El reglamento aborda la vida completa de la EU Inc. —constitución, organización y gobernanza, capital social y financiación, acceso a negociación en mercados, plan de opciones sobre acciones, cierre solvente y liquidación simplificada de las start-up innovadoras insolventes— y sus estatutos serán digitales.

Las cuestiones no contempladas se regirán por la normativa societaria del Estado del domicilio social, incluida la contabilidad.

Como novedades esenciales cabe apuntar la constitución en línea de una sociedad en 48 horas y con un coste máximo de 100 euros, el capital social cero —reforzando la garantía frente a los terceros, dada la inexistencia de capital mínimo, mediante tests de balance y de solvencia— y acciones sin valor nominal.

También conlleva la admisión del voto múltiple, la consagración de la regla de la discrecionalidad empresarial y del carácter vinculante de las instrucciones de la junta de socios al órgano de administración, la protección del socio minoritario mediante el derecho a abandonar la sociedad cuando la gestión societaria le resulte «perjudicial» y un tratamiento fiscal favorable de las opciones sobre acciones para empleados.

 

Impacto en la economía europea

A modo de cierre, una cláusula de no discriminación, prohíbe el trato menos favorable con relación a EU Inc. con domicilio social en otro Estado en materia de apoyos públicos, autorizaciones de actividad, obligación de representante local o establecimiento físico o uso de cuentas de pago en otro Estado miembro.

En definitiva, se busca un impacto positivo en la economía de la UE, elevando el atractivo para el emplazamiento y el crecimiento de las empresas, mejorando el acceso a la financiación y, en último término, el funcionamiento y la competitividad del mercado interior. Un paso adelante en la buena dirección, pendiente de materializarse y completarse con otras medidas sectoriales.