start from zeroMuchos empresarios se habrán hecho esta pregunta.  El crear una nueva sociedad para continuar con la actividad plantea muchos riesgos que deben valorarse con detenimiento.

La dureza de la crisis económica ha obligado a tomar decisiones como estas. Empresarios asfixiados económicamente que no pueden soportar la acumulación de deudas, deciden  crear a la desesperada nuevas sociedades con las que continuar con la misma actividad.  Pero esta decisión tiene riesgo…

La sucesión de las deudas laborales y de la seguridad social.

El principal riesgo al que nos enfrentamos en estas situaciones es a una posible declaración de sucesión de empresa que conllevaría que la nueva sociedad sea declarada responsable de las deudas laborales y de seguridad social de la anterior.

A la Tesorería de la Seguridad Social le faltaría el tiempo para iniciar un expediente, lo mismo sucedería, en su caso, con aquellos trabajadores a los que se les deba dinero que demandarían ante el Juzgado de lo Social a ambas sociedades.

Para que nos hagamos una idea, el criterio mayoritario de los tribunales es que existirá sucesión de empresas y, por tanto, el nuevo empresario tendrá obligación de asumir las deudas preexistentes cuando concurran las siguientes circunstancias:

a) Coincidencia de actividad entre las dos empresas.

b) Coincidencia de domicilio social.

c) Coincidencia de clientela

d) Coincidencia entre los socios o administradores.

e) Transmisión de toda o parte de la plantilla.

f) Transmisión de activos necesarios para la actividad (vehículos, maquinaría, etc)

Acreedores enfadados.

Debemos contar con que, además de lo anterior, alguno de los acreedores a los que no hemos podido pagar (generalmente los de cuantías más elevadas)  no se queden cruzados de brazos y amenacen con ejercitar acciones legales.

Nos podremos enfrentar en este caso a procedimientos judiciales en los que proveedores y terceros acreedores pretendan igualmente que la nueva sociedad sea condenada al pago de los créditos por tratarse de una actuación fraudulenta.

En conclusión, si el lector empresario está pensando en cerrar la empresa y continuar de otra forma con la actividad, debe asesorarse correctamente sobre cuáles son los pasos a seguir para evitar estas graves consecuencias.