Bonos SubordinadosEl Banco Popular está planteando una serie de soluciones a los afectados por los Bonos Subordinados necesariamente canjeables por acciones del Banco Popular pero en ningún caso opta por la devolución de lo invertido. La demanda judicial a la entidad bancaria constituye, por tanto, la única forma de restitución completa de la inversión realizada en este producto.

Ante la eminente fecha de vencimiento de los bonos (25 de noviembre) el Banco Popular ha ofrecido a los afectados depósitos de destacada rentabilidad con vencimientos superiores a los 5 años, pero en ningún momento se ofrece la devolución íntegra de la inversión realizada. No hay un modelo concreto de oferta para los clientes, varía en función de la inversión acometida en el momento de su suscripción e incluso se ofrecen bajo el condicionante de realizar una mayor inversión o traer a nuevos clientes.

De esta manera, la única opción que posibilita la restauración completa de la inversión es la demanda a la entidad bancaria, como demuestran las sentencias publicadas hasta la fecha contra la entidad: en ellas se reconocen la evidente complejidad de estos productos financieros y la falta de explicación por parte del Banco Popular de las posibles consecuencias, lo que deriva en la nulidad de los contratos suscritos.

Cronología bonos subordinados:

En octubre de 2009 Banco Popular comercializó un producto financiero denominado bono subordinado necesariamente canjeable por acciones. Posteriormente, el Banco Popular efectuó una nueva emisión de bonos para todos los titulares de bonos subordinados necesariamente convertibles de Banco Popular emitidos en 2009, que vencían en octubre de 2013. Con ese cambio, los titulares recibieron bonos convertibles por el mismo precio que los originales pero con vencimiento en noviembre de 2015, con el fin de intentar limitar las pérdidas patrimoniales de los ahorradores que compraron los bonos en su día.

Banco Popular colocó en 2009 entre sus clientes una emisión de 700 millones de euros de bonos convertibles en acciones vinculados a un precio de conversión sujeto a diversas variables financieras, lo que implica que el actual precio de conversión está en 17,69 euros/acción, cuando en los últimos meses  la cotización de la acción del Popular oscila sobre los  3,50 euros, es decir, una pérdida muy importante del capital invertido con minusvalías superiores al 80%. La cotización tendría que haberse multiplicado por 6 veces para que los clientes recuperasen su inversión en noviembre de 2015, el momento de la conversión definitiva, lo que a día de hoy ya resulta imposible.